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NO SE PREOCUPEN POR ESTAS SOMBRAS
Tomando esta paciencia hasta la muerte
creamos silencios en banquetas y
dioses derrotados en callejones
por la guerra deslizándose en nosotros.
No se preocupen por estas sombras
calladas en hoteles y en distancias
quien tiene esta banqueta tienen esperanzas
quien se muere está a salvo por un segundo.
Se desliza el blues de dios en esta orilla
del río agitado y del alma tardía;
nos preguntamos por el ritmo de esta noche
que en su quietud es angélica y putona.
No se preocupen por estas sombras
por este enjambre de venas y ojos rojos
no pregunten mañana por sus hijos:
ahora desentierran el futuro, y se apresuran.
Ahora se embarcan en arcanos y guerras sin fortuna
duermen en el seno de mujeres embrujadas y sin mancha
que prometen la derrota y el desespero
esta paciencia sin encanto ni estertor.
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