Última Anarquía
Luna Calavera
SON LAS 7:00 P.M. Y NO HAY ESPERANZA

Un auto patina como una bailarina,
y se estrella contra un muro pintado
con consignas de guerrilleros vencidos.
No hay esperanza para los sacerdotes,
artistas pederastas de la envidia:
no hay esperanza para las niñas
con el semen de la iglesia colgando de sus labios.
El extremo de una soga en el cuello de una mujer:
oscilante suicida, vermut de la huida;
ya nadie quiere tener negocios contigo.
Aún quedan príncipes, si los buscas:
debajo de cada policía habita uno
y basta un beso o una cuchillada
para salvar en ellos la belleza.
No hay esperanza para ti,
no hay esperanza para nadie:
ayer enterramos el amor ardiendo
en la entrepierna del mundo conocido.
El nuevo mundo nos espera.

©2000-2010 Daniel Iván / danielivan.com