|
|
VÓMITO
...podría decirse que antes que la poesía pueda ser
otra vez humana, debe aprender a ser brutal.
John Synge.
Para Allen Ginsberg, difunto.
Huesos, pecado carnívoro;
ellos quieren joder con la princesa
y cavan en vírgenes sepulcros.
El himen es
calavera a perpetuidad
un escupitajo negro
una alegoría de sangre
en el cementerio.
Llagados promontorios,
tumbas al ras de la nación;
teta que mana de la leche,
leche que mana de la verga
insípida de los ángeles.
¡Tiempo!
Relojes que caminan
a contra corriente
mientras la balsa de los hombres
dormita en la calma chicha
del prurito de un borracho.
El padrote escribe largas cartas
a la monja, al convento;
señor creador, ya vamos
a tu encuentro, ya vamos,
esperamos joderte,
y basta saber que nunca
nos has esperado
para apretar el paso.
Para llegar a tiempo.
¡Tiempo!
¡El tiempo no es la CIA!
Sonríe con las cabezas cautivas
de varios demonios propicios.
No es, nunca ha sido, mierda.
Ya vamos, y es rápido
el vaivén de los retenes.
Nos buscan droga.
Nos buscan por traición.
Nos buscan por tiempo.
¡Tiempo!
¡Y huesos que la venganza vomita!
|
|
|